Del
escozor molestoso en la zona del hueso maxilar y paladar superior
derecho no ha habido mejoría. Este ardor ha seguido tal cual todos los
días. De mi parte continuaré firmemente relacionando ese problema con
las secreciones nasales matutinas, digan lo que digan.
Por Iván Ottenwalder

Al
menos cosas buenas han sucedido en este año del nada a cambio, como yo
le he llamado. ¿Cuáles? La alergia de la piel la he tenido muy
controlada ...claro, dependiendo de mi eterno compañero el ATARAX de 25
mg. y la crema CLOBETAZOL. Otra buena nueva
han sido mis ahorros. Este año, quiérase o no, ha sido el mejor de toda
mi vida en el manejo de mis finanzas y el ahorro. Al trabajar día a día
he aprendido lo que significa el valor del dinero. Y ese valor debe preservarse.
Mi
anillo de graduación universitaria también apareció, luego de tres años
extraviado. Una tarde, buscando otra cosa en una de mis gavetas, me lo
encontré. Espero que ya no lo vuelva a perder.
También me he trazado metas para el 2019. Quiero volver a La Habana para la competición del internacional cubano de scrabble. Si la plata me alcanza, también deseo volar a Panamá para el Mundial de Scrabble que, probablemente, será celebrado en octubre o noviembre del citado año. Son mis anhelos, pero no me los tomaré tan a pecho.
Del
escozor molestoso en la zona del hueso maxilar y paladar superior
derecho no ha habido mejoría. Este ardor ha seguido tal cual todos los
días. De mi parte continuaré firmemente relacionando ese problema con
las secreciones
nasales matutinas, digan lo que digan. ¿Que los médicos y los aparatos
de mierdas no lo descubran? Pues no daré mi brazo a torcer. La ciencia
médica ha tenido varios casos complejos de difícil solución que, en
ocasiones, han venido a ser descubiertos tras un largo tiempo de
duración. No seré yo el primero ni tampoco el último. Pero de que
mantengo mi posición, la mantengo. Tampoco esperaré una disculpa de la
clase médica si algún día el asunto detona o se descubre. Será el tiempo
quien me la ofrezca. Esa sería mi mayor indemnización moral.
Diciembre es el último mes del año, una época para la reflexión, la esperanza y
para pensar en metas futuras. De momento sigo comprometido en saldar
poco a poco la deuda del apartamento de mi madre y, cuando se pueda,
realizar algún viaje al extranjero.
Qué
cada quien luche por sus sueños, los abrace y anhele, siempre y cuando
no se perjudique a terceros inocentes. Siempre he creído que algo puede
suceder.
Continuará...